Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl teléfono empezó a sonar desde el lavabo mientras me duchaba en el cubículo ínfimo, los codos pegados a mis costados porque casi no tenía espacio para moverme. Era el tono de llamada de Dylan. Era media hora después de lo que solía volver a casa, e imaginé que debía haberse acordado que tenía una novia y que a esa hora se suponía que ya estuviera allí.
Lo dejé sonar hasta que se activó e







