Respiré profundo para no dejar que la ola de calor que comenzó a recorrerme por el cuerpo, como muestra de la irritación que ver una vez más a Anel huir de mí, me produjo. Apenas la vi salir corriendo de la habitación quise detenerla, tomarla entre mis brazos para transmitirle la confianza de que conmigo no corre peligro alguno, hacerle entender que solo quiero demostrarle el amor que ella, sin mayor esfuerzo, despertó en mí.
¿Cómo negar lo que siento por ella? Me niego a dejarla ir de mi lado.