Calista
Me dejé caer en el sillón de la oficina sin contener la sonrisa que me provocaba volver a verlo, sin importar que fuera a través de una pantalla. Mi corazón latía acelerado, emocionada como una adolescente antes de ver al primer amor de su vida.
Encendí la laptop para hacer la videollamada a su móvil, Elora me había informado que hace unos minutos se lo había entregado y puesto al tanto de todo.
«1, 2, 3...»
Tomé una calada de aire viendo nuevamente su hermoso rostro, las lágrimas c