Calista
Busqué en mi armario un vestido que lograra llamar mi atención, tenía tres opciones sobre la cama pero ninguno era lo que quería. Tomé una foto de los tres y se las envié a Aetos para que me diera una opinión.
Mientras esperaba buscaba opciones de calzado y maquillaje. La puerta se abrió y me asomé pensando que se trataba de él pero al ver a mi hermana entrar junto a mi hermana hice una mueca e hice como si no las hubiese visto.
—¿Saldrás, hija? —preguntó mi madre pasando la vista por