Calista
La llamada se cortó dejándome con mil pensamientos en mi cabeza. «¿Por qué hasta ahora?» No tenía ningún sentido ni valor que se luchara por quien ya no sentía nada por él. Algo que ya estaba perdido desde el momento en que decidí que no era posible continuar con esa relación, en el momento en que tomé la decisión de no sufrir por nadie.
Mi corazón no necesita de nadie, no necesitaba de sentimientos que sólo me harían sufrir en lugar de hacerme feliz. Había desecharlos de mi vida, man