Calista
—Es la abuela, enfermó de nuevo —informó mi hermana haciendo que me levantara de inmediato.
—¿Qué? Ella... ¿cómo está? —mi voz temblaba así como mis mano tratando de no pensar en lo peor, ella era fuerte.
—Estaba muy mal, ahora mismo estamos en la sala de espera del hospital.
Pasé las manos repetidamente por mi cabello sin saber qué hacer.
—Voy para allá.
—Te enviaré la ubicación del lugar.
La llamada se cortó, busqué el contacto de Aetos, necesitaba un medio de transporte y si usa