Calista
Coloqué algo de música y dejé de lado el celular, comencé a moverme al rito de esta, disfrutando de sus reacciones y del deseo abrumante en sus ojos. Su dureza era algo que iba a probar con mi boca antes de tenerlo en mi interior, quería sentirlo y saborearlo, darle placer y perderme en él.
Me detuve girándome y tomando su mano, llevándolo conmigo hasta uno de los sofás y lanzarlo ahí, sentándome en sus piernas y besando sus labios, tirando suavemente de ellos y descender mi boca a su