Calista
Me retiré a mi habitación, desvistiéndome y acomodándome para ver otra película, distrayéndome también en el móvil, revisando mis redes sociales y viendo la cantidad de reacciones que tuvieron más fotos de la boda. Una sonrisa se dibujó en mi rostro cuando una llamada entrante de Aetos tomó la llamada.
—Hola —contesté risueña
—¿Cómo estás? —su voz se escuchaba cansada, seguramente no había dormido nada desde que se fue.
—Mejor que tú al parecer, ¿qué ha pasado?
—Todo va bien, aunque