Capítulo 94. Ella lo merecía.
Emilia tuvo que parpadear varias veces para tratar de comprender que era lo que tenía que ver
ella con todo lo que acababa de confesarle, sobre su dolor y su falta de amor.
— ¿Yo? — la confusión se escuchó en su pregunta y Dante no pudo evitar sonreír.
— Sí tú, al aparecer en mi propuesta de matrimonio ese día me salvaste de cometer el
mayor error de mi vida, y te lo agradezco.
— De nada. — Ella sentía que su corazón se iba a salir de su pecho como caballo desbocado.
— Y no sólo me ayudaste con