Capítulo 24. S. O. S.
Había pasado toda una semana desde el encuentro con Dante y el abuelo, pero Emilia no veía que el enojo de Damián disminuyera, le hablaba solo lo indispensable y no quería jugar con ella, incluso había dejado de dormir en su habitación y ella se sentía sola y triste.
Por otro lado los problemas agregados a su vida con apellido Villanueva se mantenían alejados, Dante estaba respetando el espacio que le había pedido y el abuelo también, solo le mandaba mensajes para saber cómo estaba y si necesit