—¡Buenos días!— Laura salió de su habitacion bostezando, Emma y Simon continuaron abrazados en el sillon, mientras la saludaban con una sonrisa de oreja a oreja.
—Espera, les prepararé el desayuno a ambas.— dijo Simon levantandose del sillon tras besar en la frente a Emma.
En la cocina, se dispuso a sacar jugo de naranja para ambas, colocó panes a tostar mientras calentaba una jarra de leche, parecia un experto.
Al cabo de 15 minutos llevó a la mesa en una bandeja su desayuno.
—Buen apetito