Preparacion final.
Después de su sesión psiquiátrica, Simon dedicó el resto de la tarde a estar junto a Emma, sin separarse ni un instante. Practicó su presentación una y otra vez, mientras Emma lo observaba con admiración. A pesar de las circunstancias difíciles, esos momentos juntos se sentían como un bálsamo para ambos.
Al llegar la noche, Simon se despidió de Emma con un beso en la mejilla. Al verla con sus grandes ojos verdes aún despiertos, colocó su frente contra la de ella y susurró:
—No te preocupes, Em