Emily:
Lo había hecho, les dije lo que tanto he guardado por estos años, al fin me había desahogado con ellos. Por supuesto que ellos no se lo tomaron de la mejor manera, no es para menos.
Julian se levantó de la mesa y empezó a gritar, mientras que Jamie estaba en shock.
—¡Maldito, maldito! ¡Mil veces maldito! —pateaba una y otra vez el sofá— Debí matarlo, debí matarlo aquel día.
Se tiró en el suelo a llorar, su llanto era tan fuerte al igual que sus sollozos.
Me levanté y me arrodillé ante