Julian:
Después de ese desagradable momento en casa de mis padres a mi preciosa esposa se le ocurrió la idea de venir a la feria, la verdad no tenía ganas de venir pero... Logró convencerme haciendo esos ojos que se han vuelto mi debilidad.
Paseamos por algunos juegos, Jamie ganó un oso panda que se lo dió a ella, yo solo pude observar como parecía una niña pequeña con ese oso panda abrazado a ella.
—Me encanta mi oso —sonrió dulce— gracias Jamie —le dió un beso.
Fruncí el ceño.
¿Porque lo besó