Livy Clark
Él levantó la cabeza, mirándome como si la orden fuera incomprendida o inmoral. Levantando el brazo, Eliot miró el reloj. Estaba tan despreocupado con su pila de papeles sobre la mesa. Nunca pensó que yo descubriría sus crímenes, pero de todos modos, no importaba. Aquel hombre no parecía preocuparse por nadie más que por sí mismo.
– Solo un segundo. Tengo que revisar estos papeles. Necesitamos entregarlos aún hoy. – Firmó una secuencia de líneas, antes de sonreír. – Tienes suerte de