Juan
Simplemente, estaba viajando en mi descapotable amarillo. No podía dejar de pensar en lo que Livy me dijo. Lo sé, lo sé, debería guardar secreto. Tenía que guardar ese maldito secreto, y lo sabía. Pero, ¡ay!, Hardin tenía que saberlo. Conocía a mi amiga y sabía que no tenía el valor de contarlo, pero quería que él luchara por ella hasta el final.
Conocía los sueños de Livy Clarke y sabía que cuando viera a aquel hombre babeando por una barriga de embarazada muy linda, no se resistiría. Sab