es un niño hermoso.
Hardin Holloway
Le sostuve la mano todo el tiempo. Estaba justo allí al lado, en mi propio mundo. Estaba intentando alejarme, intentando no pensar que dejé a mi hija en casa. Intenté concentrarme en aquel maldito beso… quería cualquier cosa que no fuera mi realidad, porque pensar que Maila y mi hijo morirían, me hacía morir por dentro.
Yo fui el culpable. Lo supe cuando le dije que se acostara. Nunca debí haber quitado los ojos de la carretera. ¿Y si nunca hubiera conducido tan rápido? Si ella