Ciro tomó la carta del café solo para darle algo a sus manos. La conversación con Amanda había dado un giro que él no esperaba, y aunque su gesto seguía relajado, había algo en su mirada que mostraba una intención distinta.
La observó un instante más, estudió la forma en que sujetaba su tableta, cómo respiraba un poco rápido, la manera en que miraba hacia la puerta del local como si necesitara una salida de emergencia. No parecía una mujer acostumbrada a que la vida le ofreciera treguas. Y tal