Catalina disfruta de su tiempo libre comiendo bocadillos y frutas. Sofia acaba de prepararle un pudín muy rico, y Catalina se lo ha comido enseguida.
«Mamá, ¿estoy comiendo demasiado? Lo siento, también te estoy dando trabajo», dice Catalina mientras se acaricia la barriga.
«No pasa nada, cariño. Cuando estaba embarazada de Edgar y de sus dos hermanos gemelos, también comía mucho», respondió Sofia con una sonrisa.
«¿Edgar tiene hermanos gemelos?», preguntó Catalina.
«Sí, cariño. ¿Edgar no te lo ha contado? Los hermanos gemelos de Edgar siguen estudiando en el extranjero», dijo Sofia.
Catalina solo respondió con una leve sonrisa, además, ¿para qué iba Edgar a contarle cosas sobre su familia? Ella no era tan importante. Se comportaban bien con ella porque estaba embarazada del heredero de los Rodríguez.
«Estoy segura de que cuando nazca el bebé, cambiarán de actitud hacia mí», pensó Catalina para sí misma.
«¿Tu familia tiene gemelos?», preguntó Sofía.
«Dicen que mi abuela tuvo cuatrilli