Kyra miró por la ventana, observando la lluvia golpear contra el cristal. El clima sombrío coincidía con su humor sombrío. Habían pasado dos días desde que Darius desapareció, pero el dolor en su corazón seguía fresco. ¿Adónde había ido su dulce hijo? ¿Volvería a verlo? El dolor por la muerte de su esposo estaba tan reciente que sentía quedarse sin fuerzas, pero por la manada aún se encontraba de pie.
Un golpe en la puerta sacó a Kyra de sus pensamientos. Sindy entró, su habitual comportamient