ANDY DAVIS
Desperté con el aroma dulce de «hot cakes» en el ambiente. Cuando me di cuenta ni el bebé ni Damián estaban en la cama. Alcancé el reloj sobre mi mesita de noche, aún era demasiado temprano. Me arrastre pesarosa por la cama, me senté en el borde por largos minutos mientras mis manos descansaban sobre mi vientre.
Recordaba lo agotador que era estar embarazada, cuando tenía a los mellizos en mi vientre el cansancio era doble, pero de la misma manera tenía que trabajar el doble. Ahora t