Aiden.
Un contrato más en la vida del abogado.
Esas malditas palabras solo ponían a hervir mi sangre. Creyéndose conocedores de todo lo comentaron como si la diversión por la vida ajena fuera su pilar de vida.
Apagué el televisor. Era una de las razones por las cuales evitaba estar al pendiente de canales de chismes, la farándula no me interesó nunca, como tampoco estar enterado de toda las idioteces que de mí se dijeran.
Como si lo de mi padre no fuera suficiente, ahora tenía un motivo más