El cuerpo de Riú entra en alerta, en el momento en el que el alfa Tron se baja del caballo junto a Otsana, y ambos caminan en dirección a él con urgencia.
Su lobo se prepara para salir de ser necesario, mientras que él activa los reflejos para proteger a la humana en caso de que la situación se torne peligrosa.
—¡¿Dónde está mi cachorro, maldito infeliz?! —interpela Tron con furia y, de un momento a otro, se encuentra apretando el cuello del mestizo, quien no se inmuta ni muestra debilidad, por