El alfa Tron regresa de la batalla con una intranquilidad que lo ha mantenido preocupado en todo el trayecto.
Después de dejar todos los informes en el campamento, él decide ir a casa de inmediato, aunque todavía tiene el calor de la batalla encima.
—¿Ya se va, Alfa? —pregunta el gamma sorprendido, puesto que él siempre espera uno o dos días para ir a la mansión porque suelen quedarse celebrando, luego descansa y se relaja del estrés del enfrentamiento antes de volver a su hogar.
—Sí, necesito