Valentina De Rosa
—El embarazo está en perfecto estado, no hay de qué preocuparse—sonríe el médico de la familia Volkov mientras limpiaba mi vientre quitando el gel frío de mi piel—. Ya has cumplido las once semanas de embarazo, estás muy cerca de terminar tu primer trimestre. ¿Ya tomas las pastillas prenatales?
—Me las habían recetado, pero no pude comprarlas—hago una mueca, todos los movimientos de mi tarjeta quedaban registrados en la cuenta de Alessandro, un regalo de bodas supongo.
—No t