Narrador Omnisciente
Dos horas.
Eso tardó el médico en llegar.
Lo que se prometió como una hora de espera, termino siendo dos horas.,
El medico llegó empapado por la lluvia que afuera empeoraba a cada minuto que pasaba.
—¿¡Dónde carajos estaba!?---espeta Adrián
—La tormenta tiene las rutas cortadas, señor Volkov.
Adrian suspira frustrado y ambos se dirigen a la habitación donde Valentina estaba.
Valentina estaba inclinada sobre la cama, apoyando su cuerpo sobre sus brazos mientras trataba