Capítulo 43. Donde no me encuentre nadie.
Ellen.
Salió casi corriendo del hotel, con las palabras de Derek todavía retumbando en su pecho como si fueran una bomba que no terminaba de estallar. No se detuvo a despedirse, no buscó un taxi, no miró atrás.
Simplemente caminó.
Las calles la envolvieron en su ruido, en su ritmo implacable, como si el mundo siguiera girando sin importar que ella sentía que algo dentro suyo se acababa de romper. Otra vez.
¿Cómo se atrevía?
¿Con qué derecho?
Furia. Eso fue lo primero que sintió. Ardiente. Rabi