Capítulo 41. Brillar aunque tiemble.
Ellen.
El murmullo del auditorio del hotel se colaba por las puertas cerradas como un susurro amenazante. Ellen ajustó el micrófono de solapa mientras su reflejo temblaba en el espejo del camerino. Las luces frías iluminaban su rostro perfectamente maquillado, pero nada podía ocultar la humedad en sus manos, ni el pequeño temblor en su abdomen.
Respiró profundo.
Aquella no era la primera vez que hablaba en público, pero sí la más importante. No solo por el contexto, ni por la magnitud del even