Kim, había disfrutado mucho de los dos hombres de su vida. Tanto, que no había podido concentrarse mucho en su trabajo. Por lo que, tomó todo el trabajo retrasado y se marchó con su familia a su casa.
Con Asher bastante energético, saltando en las piernas de su padre, Kim negó y de su bolso, sacó una botella de agua que le dio a su esposo e hijo. Los cuales, escasamente bebieron.
— Realmente no entiendo como tiene tanta energía. — se queja Alessandro.
— Es un bebé. Un hermoso bebé que ya está