Al día siguiente
Me despierto a las seis de la mañana, mientras mi pequeño duerme a mi lado y al lado de él, duerme Lucía. Anoche, aunque estaba muy agotada, nos quedamos hablando de todo lo que hicieron mientras yo me encontraba en una prisión distinta.
Porque si algo es claro, es que cambie de prisión y no de situación. Queriendo no dar más vueltas a mi deprimente vida, me levanto de la cama y me ducho para salir a cocinar algo.
Tanto dormir en el avión, fue suficiente para recargar la energía