A las nueve con cinco minutos, Alán tocó el timbre del departamento de Lena.
Todavía tenía presente el rostro airado de la señora Elena, las palabras directas que usó para reclamarle por encontrarlo con Harper. Él no hacía nada malo. Lo del labial fue un error. Harper simplemente lo besó dentro de su oficina sin darle tiempo de reaccionar. Él la sacó de ahí. No iba a caer en la tentación.
Su mente también repasó la discusión que tuvo con Harper después. La conversación que le había reventado l