Lena buscó el momento adecuado para comunicarles a sus padres que, en un par de días, firmaría el acta de matrimonio.
Al finalizar la cena, les pidió un momento. Y con voz plana se los dijo, sin adornos.
Elena se llevó una mano al pecho. Lucio la miró, serio.
—Hija, ¿estás segura? —preguntó Elena, y en sus ojos se vio el pánico que le causaba enterarse de que el matrimonio se llevaría a cabo tan pronto.
—Sí —respondió Lena, y soltó un suspiro.
—Entonces estaremos ahí —dijo Elena—. ¿Podemos comp