Al final termino aceptando la propuesta de mi padre. No porque tenga interés real en la empresa. Todo lo hace por ella.
Me alojé en un penthouse no muy lejos de la empresa. La ubicación era perfecta.
Antes de presentarme a trabajar, me tomé unos días.
No eran vacaciones. Era para verla.
Desde mi coche la observaba llegar a su apartamento. No era un mal lugar, pero tampoco el mejor. Georgina merecía más y yo podía dárselo.
Terminaba tarde de trabajar, haciendo horas extras, juntando dinero