Hoy era el gran día de la presentación y la última vez que participaría en un evento de la empresa.
A partir de hoy, Reino Unido sería solo un recuerdo. Me marchaba con la certeza de que nada volvería a ser igual y con la sensación de llevarme una parte de este país conmigo.
Liliana me daba los últimos retoques de maquillaje antes de ir por mi vestido rojo.
Lo elegí con cuidado: cómodo, pero elegante, acorde con mi embarazo. Su tejido satinado brillaba bajo la luz, con un corte suelto que ca