No pude ir a la empresa. Mi cuerpo y mis manos tiemblan. Cada vez que miro las fotos de Dayanara y Leo, mi interior se desgarra en un mar de sentimientos encontrados.
—¿Cuándo me enamoré...?—
Me grito a mí misma.
—Se suponía que no podía enamorarme... pero me duele tanto...—
Me miro en el espejo, pero apenas puedo ver. Mis ojos están hinchados y rojos.
No he podido comer, todo lo vomito.
Él me llamó varias veces, me escribió, pero no tengo el valor de contestarle. Me siento destrozada. Y