—Si no quieres decirme no hay problema —musita después de algunos segundos en los que yo he permanecido en silencio.
—Hace algunos años, cuando papá deseaba que alguno de sus hijos siguiese sus pasos en cuanto a la política, decidí darle gusto y estudiar Ciencias Políticas, dado que no me desagradaba, no fue ningún sacrificio para mí. Mi papá estaba feliz y yo también lo era.
»Al poco tiempo de iniciar mis estudios conocí a un chico, nos hicimos amigos y con el tiempo nos convertimos en novios