—Yo tendría que meterte un balazo en tu maldito vientre.— Yesenia observaba a su hermana desmayada sobre el suelo. La estaba apuntando con el arma de fuego con un brazo tembloroso, —¿Por qué fuiste capaz de hacerme esto? Tantos hombres en el mundo y vienes a meterte con el que yo más amo, ¿Por qué?
Yesenia apretó sus labios y con una expresión de frustración regresó el arma de fuego a su lugar. Después se volvió a poner de cuclillas y comenzó a darle leves palmadas en las mejillas a su hermana