—¿No se te ocurre nada más que estar acá mirándonos las cara?— Preguntó Raquel, mirando a Jude Haldorn que parecía estar sumergida en sus pensamientos.
—Es que no tengo idea de dónde puede estar mi hermana... ¿Se te ocurre algún sitio dónde se puede?
—No.
Raquel se levantó de esa silla de madera y fue a acostarse en el sofá cama que había en la sala. Le parecía sumamente cómodo y relajante y el techo sobre ella era de un color blanco en su totalidad.
—Llevo poco tiempo acá. No es de mi p