Capítulo 61.
Karl se quedó en silencio unos segundos, observando a Dante con una mezcla de lástima y burla. Luego, soltó un suspiro cansado y negó con la cabeza.
—Entonces me obligas a hacer algo que no quería, muchacho —murmuró Karl, caminando hacia una pequeña caja fuerte disimulada detrás de un cuadro—. Admiro tu orgullo, de verdad lo hago. Hablas de ser un Vontobel como si tuvieras la corona de un rey en la cabeza. Pero parece que no tienes ni la menor idea de lo que pasa dentro de tu propio castillo.
D