Capítulo 121.
El ambiente en el apartamento de Nueva York era muy tenso.
Gabriel dio un paso hacia adelante. Intentó acercarse para darle un abrazo y consolarla, pero Elena retrocedió de inmediato y levantó una mano para frenarlo.
—Necesito tiempo, Gabriel —pidió ella, con la voz rota y la mirada cansada—. Después de ver esta noticia de Dante... la verdad no tengo cabeza para nada más.
Gabriel bajó los brazos. La miró con una mezcla de lástima y reproche.
—Pero, Elena... ya ustedes estaban separados —le reco