Narrado por Zoe
La madrugada en el hospital tiene un silencio engañoso. Los pasillos están en penumbra, y el único sonido es el roce de mis zapatos contra el linóleo mientras termino de organizar los expedientes de la Unidad de Cuidados Intensivos. Es el único momento en que mis pensamientos no son un campo de batalla... o eso creía.
—Zoe, por favor, suelta esa carpeta. Te va a salir una úlcera si sigues revisando los signos vitales de la cama seis —Sofía se dejó caer en la silla giratoria de la