56. Capítulo
Tras eso se larga dejándonos a los cuatro solos. Suspiro pesadamente y observo como mi amiga acaricia el pelo de Jake mientras el balbucea que quiere irse a casa. Ambas decidimos que es la mejor opción ya que son las seis de la mañana y procedemos a irnos. Es jodidamente difícil cargar con Axel hasta el coche, el muy estupido no para de reír y decir como de buenas vistas tiene hacia mis tetas. Debo admitir que suelto alguna que otra risa, sobre todo cuando una señora paseando al perro pasa y n