Rachel queda en la casa, los minutos pasan demasiado rápidos para su gusto. Para calmar sus nervios y ansias, ayuda a Olga con el almuerzo, todo el momento mantiene una charla con ella para que su cabeza no se vuelva un descontrol. A eso de las tres de la tarde, Eliana llegó, estaba de pie en la puerta sintiendo los nervios consumirla.
Su hija la había llamado, le había pedido venir. Obviamente luego de esa llamada llamó a Carlos, porque no cabía de la impresión, se tomó un tiempo antes de pres