—Chicos lamento interrumpirlos— Rachel abre la puerta y se cubre al sentir la fuerte ventisca. —Pero ya nos vamos, son las once y media.
Ambos asienten y entran en la casa, todos estaban ayudando a recoger el desorden. Todo queda en perfecto orden, todos se empiezan a ir de a poco, Rachel se despide de sus padres, agradeciendo por todo y sube junto a Olga, al auto de Kilian. Al conducir en la casa, Kilian no dice nada, las únicas que hablan son ellas dos, todo el camino.
Al llegar a la casa, Ol