—Okay, tengo estas opciones.
Dice Kilian enseñando las opciones de nombre que se le habían ocurrido. Era de noche y ya todos se habían marchado a sus casas, Kilian se había quedado para cuidar de ella y claro, buscar nombres preciosos para su futura hija.
Rachel tomó el listado revisando y le pasó el suyo a él, ambos analizan los nombres de otro y van tachando el que menos les parece atractivo.
—¿Samanta? ¿Es en serio? — pregunta ella.
—¿Qué tiene? Es un nombre muy lindo— Rachel frunce su ceño