—¿Quieres pastel Kilian? —ofrece Eliana.
—Yo le sirvo, tu descansa. Ya has hecho mucho.
Dice Rachel y Eliana se sorprende por su respuesta, pero sonríe y asiente, quedándose sentada al lado de Olga.
Rachel se va a la cocina y Kilian la sigue, es pera estar fuera de la vista de todos para abrazarla por la espalda y besar su cuello.
—Lo lamento de verdad.
No tenía que hacerlo, no tenía que ofrecer ni una sola disculpa, pero lo estaba haciendo y no podía luchar en contra de ello.
—Kilian no import