Mundo ficciónIniciar sesiónJames
Con cortos besos, suaves caricias y movimientos pausados, nos levantamos de la alfombra donde hemos terminado nuestro maratónico día. Nos cambiamos, boto las dos botellas de vino y los empaques de comida que nos sustentó. Salimos del edificio con el mismo ánimo aletargado, con ella siempre sujeta a mí, acaramelada, pero también buscando apoyo para sus piernas temblorosas. Cosa que no ha dej







