Mundo ficciónIniciar sesiónDos meses habían pasado desde que Thomas perdió el vuelo a Miami. Tiempos de días grises, de noches largas, de una rutina que se repetía como un disco rayado. La empresa estaba mejor que nunca. Los números crecían, los proyectos se multiplicaban, los empleados lo miraban con respeto. Pero él no sentía nada. Solo el vacío. Solo la ausencia. Solo ella. Siempre ella.
Anika estaba sentada en el sofá de la s







