CAPÍTULO 17: Una noche con ella.
La noche en el hospital fue larga. Anika fingía dormir, pero cada vez que Thomas se movía, abría los ojos para asegurarse de que no se iba. Él estaba sentado en la silla, con la cabeza apoyada en la pared, el teléfono en la mano.
Miró la pantalla cien veces. Ningún mensaje. Ninguna llamada. Lenna no había preguntado por él. No lo había buscado. Era como si ya hubiera aprendido a vivir sin él.
A las tres de la mañana, mientras Anika roncaba suavemente, Thomas salió al pasillo. Marcó el número de