La tarde caía sobre Madrid como un manto de luz naranja. Thomas salió de la tienda de trajes con una bolsa en la mano. Había comprado un traje nuevo para una reunión importante de la semana siguiente, pero su mente no estaba en eso. Llevaba días distraído, pensando en Anika, en el bebé, en la extraña sensación de que algo en su vida no cerraba.
Caminó por la acera, esquivando a los transeúntes, cuando algo llamó su atención. Una mujer. Una mujer con un niño de la mano. Una mujer que conocía dem